domingo, 30 de noviembre de 2008

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El señor de barba roja estaba sentado en la barra del bar, de pronto al querer beber un trago de su tarro, empezó a ahogarse en él, la espuma no lo dejaba respirar, gritos de auxilio se oían en el bar, mientras el señor brincaba y trataba de aferrarse a la orilla del tarro pues no sabia nadar, una mano lo alcanzo a sacar... respiro, exprimió su sombrero y después volteo a ver al cantinero con una mirada amenazadora y le dijo: "¡Te dije claramente que me sirvieras en un tarro chiquito!"

1 comentario:

ANABEL dijo...

Angustioso, y divertido a partes iguales ¡que quieres que te diga!