jueves, 20 de agosto de 2009

180

Hoy me levante por la mañana y me di cuenta que no tenia pies.

-No te preocupes, aun puedes respirar.

Me dije a mi mismo para tranquilizarme, así pues, trate de caminar hasta el baño (si a eso se le puede llamar caminar) y llegando al espejo me di cuenta que tampoco tenia orejas, ni cabello, ni nariz.

-No te preocupes, aun sigue latiendo tu corazón.

Me dije a mi mismo para tranquilizarme y trate de regresar a mi habitación para dormir un poco mas, como pude llegue a mi cama y fue ahí que me di cuenta con horror, que ya no estabas tú.

-No te preocupes...

Me dije a mi mismo sin terminar y sin poderme tranquilizar, me puse del miedo a temblar.

1 comentario:

Neto dijo...

...y quise llorar, pero tarde note que mis lagrimas se fueron tambien.

Me late lo que haces.

Saludos