lunes, 3 de agosto de 2009

175

-Oye, ¿Desde cuando no tienes nariz?

-Desde hace mucho, la regale un día, se me quedo viendo y me dijo: "Me gusta mucho tu nariz"

-¿Y tu que hiciste?

-Y yo solo me la quite, la puse en una hoja blanca y se la regale

-¿Así sin mas?

-Si, así, sin mas, no es tan malo después de todo, por que el la tiene bien cuidada en otro lugar, entonces cuando yo estoy en lugares que apestan no huelo la peste, de hecho al contrario, el pone a oler a mi nariz flores, café recién hecho o moja el patio y huele a lluvia, ¿sabes? Todos esos olores que sacan una sonrisa.

-¿Entonces valió la pena regalar tu nariz?

-Si


2 comentarios:

Un Caballero dijo...

Sigues regalándote a pedazos; ahora fue la nariz. ¿Qué pasará cuando no te quede nada?

Chingón. Un abrazo.

nebraska dijo...

la idea de que alguien mas decida los aromas que olere, por mas bellos que estos sean... me refiere de inmediato a cadenas.
...mejor ser dueño de tu nariz.