domingo, 6 de septiembre de 2009

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-¿Por qué lloras?

-No estoy llorando, estoy contando.

-¿Contando? ¿Qué puedes contar recargado en la pared?

-Estoy contando, por que estoy jugando.

-¿Qué estas jugando?

-Escondidillas en la ciudad

-¿Y quien se esconde en la ciudad?

-No se, cuando la encuentre te podré decir.

-¿Y por donde empezaras a buscar?

-No lo se... tal vez por aquí.

4 comentarios:

Neto dijo...

y de nuevo, se muestra presente el juego eterno, el juego del amor...

Srta. Bye dijo...

seguro que en alguna parte de la ciudad se agazapa alguien detrás de un objeto absurdo esperando a ser encontrado.

El escupidor de palabras dijo...

Rechace un comentario sin querer:

No Soy Poeta dijo:

Jugaré ese juego, es posible que terine llorando y me olvide de contar.


Y yo digo:
Gracias por seguir entrando a este su humilde blog.

nebraska dijo...

a buscar, a buscar...pa encontrar..

jugar siempre es alentador¡¡
suerte¡¡¡