viernes, 11 de noviembre de 2011

248

-¿Ya viste que día es hoy?
-Si
-¿Y ya viste que hora esta apunto de ser?
-Si- Le dije sonriendo - Todo mundo habla de eso
-Lo sé, pero ¿Sabes? No creo que nadie en el mundo sea capaz de ver la belleza de este instante.
-No, tampoco lo creo, ni creo que sea tan significativo para todos ellos.
El reloj marcó la hora exacta y durante ese momento permanecimos en silencio, después de que ese minuto único pasara, nos miramos a los ojos y sonreímos, por que entendimos que no era la última capicúa para nosotros, aún nos quedaba mucho tiempo por delante y muchas más capicúas por encontrar.

2 comentarios:

Mikha dijo...

Despues de que comence a leerte, las capicuas tuvieron un nuevo significado... claro :3 yo tengo mi hora en particular 1:17 es mi hora :)

yessica brau dijo...

no muchos ponen atención a los pequeños detalles, que hacen más interesante el diario vivir...
me encantan todos y cada uno de tus microcuentos, historias o ideas del inconsciente; es increíble como algunas se pueden adaptar tanto a mí misma, enhorabuena y sigue escribiendo! :)